Risaralda

Mitos y Leyendas de Risaralda

Existen varias leyendas como la de El Espanto de la Calle del Miadero: las gentes atemorizadas se recogían temprano a rezar el rosario y a rogar por los muertos; aparecía un fantasma en la Calle del Miadero (Calle Real). Se trataba de una sombra larga que hacía señas con manos y cabeza en ademán de llamar y llevaba la cara cubierta con una máscara blanca en la cual se distinguían, pintados de negro, ojo, nariz y dientes en forma de calavera, que asustaba a las personas que pasaban por esta calle.

Este espanto desapareció una vez que lo descubrieron… Era una mujer celosa que seguía a su marido para saber sus andanzas.

Quinchía

Hay varias leyendas relacionadas con este municipio, por ejemplo, la leyenda de la diosa Michua que vivía en el Cerro Batero y exigía sacrificios humanos; la leyenda de Juan Tapao, que narra la vida de un minero ambicioso que no compartió su riqueza, ni guardaba los días de fiesta, y murió sepultado por un derrumbe.

En Quinchía se cree en maleficios, amuletos, encantos, mal de ojo, La Llorona, las brujas, La patasola y El Duende, que hacen parte de la tradición oral.

Santa Rosa de Cabal

Entre los mitos y leyendas se mencionan la Leyenda del Caimán, la Laguna Encantada, el Hechizo del Alto del Chuzo, el Espíritu del Alto de la Guerra y el Verraco de Guacas. Entre los representantes de la tradición oral se encuentran Gabriel Duque, Los Hermanos Romero y Jorge Hoyos Santa.

Santuario

Antiguamente, Santuario tenía una tienda de vinos, la cual se llamaba vino San Rafael. Una vez un señor lanzó una botella al río y por esta razón el río San Rafael fue llamado así. En el puente de Negro, vía Santuario-Apía, se escucha un caballo al galope y en Monte Oscuro vía a la Virginia, se dice que asustan a los motoristas cuando van solos. Entre los representantes de la tradición oral se encuentran Arquímedes Ríos, Hugo Granada y Jesús (chucho) Carvajal.

Agüeros

Algunas costumbres familiares indígenas de los municipios de Mistrató y Pueblo Rico están ligadas a una serie de supersticiones. Por ejemplo, cuando la mujer está embarazada no puede comer frutos dobles como plátanos o mazorcas pegadas porque tendrá mellizos, lo cual es considerado como una desgracia. Tampoco comen chócolo o cualquier cosa cubierta porque se formará una doble placenta lo cual implica un parto difícil. No toman líquido en una totuma o taza nueva porque el bebé puede nacer calvo. No comen cangrejo porque el bebé nace negro. No toman agua o aguadepanela porque el parto puede ser penoso.

Otra superstición es creer que la mantis religiosa, un insecto pequeño, puede predecir el sexo del niño en gestación de acuerdo con el movimiento de sus paticas. Bañan los recién nacidos con tabaco para que no les entre ningún mal. Le colocan diversos tipos de amuletos y collares que son colocados en el tobillo, el cuello, la mano y el pie para prevenirlo del mal de ojo, el cual curan con una planta de ají pique. Los agüeros son comunes en el departamento de Risaralda; por ejemplo, la mariposa de la muerte. Se cree que cuando una mariposa oscura se posa en un sitio del hogar es porque anuncia que alguien cercano va a fallecer.

En diciembre se hace la prueba de los huevos, que indica si van a viajar en el nuevo año y qué otras cosas depara el destino. Además la prueba de las tres papas que se colocan debajo de la cama y a las 12 se sacan, si la escogida es la totalmente pelada, es porque la situación económica será mala, si es a medio pelar va estar regular de dinero y si escoge la que no se ha pelado es porque el año siguiente será muy bueno en la parte financiera. Para tener prosperidad se utilizan las espigas de trigo y la flor del ajo. Se acostumbra comer las doce uvas a las 12 de la noche, el 31 de diciembre. Las señoras creen que van a tener una sorpresa agradable cuando ven un carro con un trasteo.

SINIC Sistema Nacional de Información Cultural de Colombia

Reservados todos los derechos ©
colombiapais.com | El portal de información turística de Colombia para el mundo
Dirección: Calle 3 N° 4-81 Choachí - Cundinamarca - Colombia
Teléfono de Contacto (57) 1 304 546 2360
email: mauriciovega@colombiapais.com